martes, 28 de agosto de 2012

Tercera comunicación

En una nueva ida al taller a retirar el vehículo, pude constatar que me estaban diciendo mentiras respecto a una solicitud de mantenimiento que les había hecho y que demostré no se había realizado. Este evento suscitó este correo.

(los archivos adjuntos a este correo se llaman:
evidencia segunda petición a KIA -parte 6 120815C.pdf
evidencia segunda petición a KIA -parte 5 120815C.pdf
)

Se envió el día 21 de agosto a las siguientes dirección de correo:

Sandra Liliana Salinas <servicioalcliente@armotor.com>,
 mercadeo@armotor.com,
 servicioalcliente@kia.com.co,
 marodriguez@kia.com.co,
 informacion@kia.com.co,
 julian antonio acevedo <jacevedo@armotor.com>,
 Paula Rincon <princon@armotor.com>,
 Efrain Ospina <serviciope@armotor.com>,
 Natalia Alvarez <nalvarez@armotor.com>


Cordial saludo.

En continuación adicional a los hechos presentados en las dos comunicaciones anteriores, las cuales han sido desatendidas, no contestadas e ignoradas, deseo poner en su conocimiento los siguientes hechos acontecidos el día miércoles 15 de agosto de 2012.

Al ir  a recoger el carro luego de la última entrada a taller por falla del sistema eléctrico, me encontré con el señor jefe de taller Julián Acevedo. Él me explicó la prueba que realizó a la batería junto con el reporte que entregó la máquina con que se analiza la batería. De hecho realizó en mi presencia la prueba de batería. Se conectó un aparato a la batería y se probó con el motor apagado, en el arranque del motor, con motor encendido sin carga y con carga (luces normales y exploradoras). Se me explicó el significado de los números del reporte de la máquina que conectó a la batería. Asimismo, el jefe de taller indicó que la batería es muy justa para el consumo del carro y que el correspondía a una deficiencia de diseño de la marca de los carros pero que la batería en sí está buena. También me explicó que no importa que aunque el indicador que está en la escala entre 0 y OK (en el reporte del dispositivo analizador de batería) esté más cerca del 0, la batería está buena. Que el consumo de corriente puede darse por problemas en las puntilllas (sic) de las puertas que se emplean para la alarma, pero eso se revisó y se encontró bien. También me indicó que se revisó todo el cableado de la parte delantera del carro, la alarma y la batería y no se encontró anomalía aparente. Me explicó que la falla del sistema eléctrico y la baja en la carga de la batería fueron causadas por haber dejado encendido un accesorio o luz.

El día en mención me acerqué al taller en compañía de un amigo. Él me recordó el tema de los cauchos que limpian el agua en los vidrios cuando se bajan y vuelven a subir (cauchos “lamevidrios”), los cuales ya se había solicitado reparar en la revisión de los mil kilómetros pero no se habían probado pues no había tenido oportunidad de probar el carro en condiciones de lluvia. Antes de realizar la prueba, el señor jefe de taller me explicó que el ajuste que se le había dado a los cauchos “lamevidrios” había sido el máximo posible y que ya no se podrían ajustar más porque en caso de caer alguna partícula en inmediaciones del caucho, se rayaría el vidrio y generaría un nuevo reclamo por mi parte con motivo de rayadura de la película que recubre el vidrio. Él hizo énfasis también en que ya el diseño de los carros Kia era tal que no se podría hacer nada más por ajustar la condición de limpieza y remoción de agua que tienen estos cauchos.

Ante esta extraña explicación que solicité una prueba del arreglo de los cauchos que limpian el agua de las ventanas, para lo cual el jefe de taller llevó agua en un balde y mojó los cuatro vidrios laterales del automóvil.

A continuación se bajaron los vidrios y se verificó en efecto que los cauchos no limpiaron el agua de los vidrios. De nuevo el jefe de taller me indicó que así estaban ajustados al límite. Le hice notar que el no limpiar el agua podría permitir la entrada de la misma al interior de la puerta y generar óxido de partes metálicas internas de la puerta o daño del sistema eléctrico de la puerta y que considero que esos cauchos deben cumplir bien la función de retirar el agua del vidrio.

Así que le solicité verificar la teoría de límite de ajuste y funcionalidad máxima del diseño de los cauchos haciendo una prueba de verificación con un auto similar. De los demás carros presentes en el taller, el jefe de taller eligió un Kia Cerato Forte Sport (hatchback), con componentes y carrocería similar salvo la parte trasera del vehículo. Se le roció agua también y al bajar un vidrio se evidenció que éste sí limpió bien y satisfactoriamente el agua presente en los vidrios. Se concluyó en ese instante que lo explicado momentos antes constituía una mentira, información engañosa y tendenciosa a que el cliente diera como cierto un hecho falso (que el diseño del caucho y el ajuste máximo que se le había hecho a mi carro no permitía ya limpiar el agua de los vidrios por ser una condición de diseño de los carros). ¿porqué entonces un carro de las mismas condiciones –en la parte de los vidrios- que el mío sí limpió bien el agua de los vidrios?. Acto seguido, el jefe de taller solicitó un destornillador y empezó a desensamblar una puerta, retiró un caucho y empezó a ajustarlo. Dada esta situación, me negué a recibir el vehículo ante la prueba de que sí se podían ajustar y arreglar los cauchos para que cumplieran efectivamente su función y que no habían sido arregladas aún con la petición expresa del cliente. Finalmente di por recibido el informe técnico de la revisión de la batería y el sistema eléctrico y le hice algunas anotaciones al no concordar con que el dictamen de la falla del sistema eléctrico haya sido responsabilidad del cliente (según lo expresó el jefe de taller). Con tantas fallas que ha tenido este vehículo, de lo que más he tenido cuidado es de seguir las indicaciones del manual del carro.

Y ahí me asaltan las siguientes dudas: ¿en caso de que en realidad los cauchos no se pudiesen ajustar más, porqué el jefe de taller empezó a desbaratar la puerta y tratar de arreglar los cauchos?. Si en realidad es una condición de diseño de los carros que los cauchos lamevidrio no retiren el agua de los vidrios al bajarlos, ¿porqué trató el jefe de taller ajustarlos luego de la verificación fallida de la explicación dada por él sobre el ajuste hecho a los cauchos de mi carro?  ¿es verdad o no que los cauchos lamevidrios no retiran el agua de los vidrios al bajarlos?¿es cierto que este comportamiento es propio del diseño de los Kia Cerato Forte?. Dado que verifiqué (con presencia de un testigo) que la explicación que se me dio no fue cierta ¿cómo creer en las explicaciones de las demás reparaciones hechas a mi carro?. Ya en ocasiones anteriores sucedió que la explicación dada sobre el mantenimiento y reparaciones realizadas a mi carro por términos de garantía resultaron no ser ajustadas a la realidad.


Expreso mi descontento con este hecho en el que se hizo evidente que la explicación dada por el concesionario y por Kia a mí como cliente trató de inducir un entendimiento erróneo del límite funcional de la parte que se solicitó arreglar, se presentó una explicación no ajustada a la realidad y se trató de enmendar en frente del cliente la parte del vehículo ante la evidente falta a la verdad.

Me parece una falta de respeto que se trate de engañar al cliente. Ya se me había dicho que había sido reparado (cuando salió del taller luego de la revisión de 1000 km) pero no se había evidenciado la falla porque no había conducido con lluvia. Y dado que el automotor se retiró del taller luego de la revisión de 1000 km el 25 de julio y se volvió a  llevar el 27 de julio, no hubo oportunidad de conducirlo con condiciones de lluvia (día 26 de julio fue de pico y placa). Considero grave que se haya evidenciado que la falla de la función de limpieza de agua de los vidrios no solo no fue corregida, sino que también se le dijo al cliente (el día 25 de julio y el día 15 de agosto) que había sido corregida sin ser verdad.

El señor Jose Hernando Lara puede dar fe y atestiguar lo acá relatado ya que me acompañó y presenció lo acá contado. En el taller se encontraban otras dos personas del concesionario, quienes ayudaron con las pruebas de agua.

Considerando que las dos comunicaciones anteriores han sido desatendidas, no contestadas y prácticamente ignoradas, que no se me ha llamado para ofrecerme ningún tipo de solución, explicación, alternativa de reparación, alternativa de taller autorizado, extensión en el plazo de respuesta, que se me han dado explicaciones no verídicas y que se evidenció tal condición, y teniendo en cuenta de nuevo las consideraciones de la última comunicación enviada a ustedes, reitero mis peticiones de devolución de dinero.


Notas:
1.       según el reporte de entrada orden de trabajo BOG-4638, el vehículo se entregó el día 3 de agosto a las 8:00 de la mañana. En el informe explicativo de las pruebas realizadas a la batería (de fecha del 15 de agosto de 2012 firmada por el jefe de taller Julián Acevedo) se indica que el carro se recibió y se dejó encendido para que se restableciera la carga a la batería y posteriormente se dejó enfriar al menos 30 minutos para luego realizar la prueba al alternador y al sistema de arranque con y sin carga. El reporte de prueba de batería, arranque y carga es de las 2:30 p.m. ¿cuánto tiempo se dejó el automóvil encendido desde las 8:00 a.m. para recargar la batería? ¿Cuál es el procedimiento de recarga de batería? en caso de falla ¿cuánto tiempo debe quedarse el usuario esperando a que cargue la batería?
2.       Para fines de verificación, los datos del señor Jose Hernando Lara son:
Celular: xxx  xxx xx xx
Teléfono: xxx xxxx ext. xxxxx
c.c. 80230168

Documentos adjuntos:
- reportes de prueba de batería, arranque y carga del día 3 y 15 de agosto.
- explicación de las pruebas hechas al sistema eléctrico y dictamen sobre origen de la falla de la carga de la batería, con anotaciones del cliente. 

1 comentario:

  1. Excelente Christian cuente con mi apoyo en todas las declaraciones que sean necesarias

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